Nota sobresaliente.

PREFACIO

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                                                      En contra de mi voluntad, me vi obligado a renunciar a ser un amante de los producto de técnica que me ofrecía este mundo. Luego de perder el control de aquellos artefacto que eran mi ventana al mundo sentí una inmensa soledad envenenando mi conciencia, mis máximas interacciones con los que me rodeaban eran mínimas, ya que estos seguían alagando lo que en algún tiempo requisaba. Con soledad, falsas nociones y estímulos en mi mente, comencé a escuchar voces que me preguntaban ¿Que vas a hacer ahora? ¿Por donde caminas?. Es crucial mencionar que en los días previos aparte de ser un pésimo estudiante con lo que respecta a esta sociedad, fui vaporoso y ciegamente infeliz. Así con lo que me quedaba de juicio exprese mis ideas con tinta y hoja, debo decir que fue un acto noble en cual estaré ...

Usted y sus gatos




Para: Nicholas Jackson Cagnoli.
                                                                                     Que no le gusta ésta especie. 



                                                                                   

Usted dice: No me gustan los gatos
Usted responde:

No me gustan
esos gatos
que sonríen
para las fotos
junto a las malezas
de pelos colorinches.

Los que van de compras
a los supermercados.
Esos que saben
mucho más que ti
del latir de la vida.

También están en las
cenas familiares.
En los libros de autoayuda.
Hasta en las malditas
tarjetas de la iglesia.

Usted pregunta:
¿Qué algo es peor que
un tigre humanizado?

Están, y prefiero
aquellos que surcan
en los lampiños ápices
de los arrabales cochabambinos.
Al ritmo del negruzco bebop.
Me recuerdan a Pirincho.

¡Oh! ¡El inicuo gato
desterrado de las
baldosas de Ulthar!
¿Por qué te has ido?

Aquellos que no hablan.
Esos que huelen a vino
y brindan con leche
antes de cazar aquellos
ratones de biblioteca
que se escondieron
detrás de la luna.

Los que me motivaron
a arrojar la
diurna caminata
y seguir la noche.

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