Nota sobresaliente.

PREFACIO

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                                                      En contra de mi voluntad, me vi obligado a renunciar a ser un amante de los producto de técnica que me ofrecía este mundo. Luego de perder el control de aquellos artefacto que eran mi ventana al mundo sentí una inmensa soledad envenenando mi conciencia, mis máximas interacciones con los que me rodeaban eran mínimas, ya que estos seguían alagando lo que en algún tiempo requisaba. Con soledad, falsas nociones y estímulos en mi mente, comencé a escuchar voces que me preguntaban ¿Que vas a hacer ahora? ¿Por donde caminas?. Es crucial mencionar que en los días previos aparte de ser un pésimo estudiante con lo que respecta a esta sociedad, fui vaporoso y ciegamente infeliz. Así con lo que me quedaba de juicio exprese mis ideas con tinta y hoja, debo decir que fue un acto noble en cual estaré ...

Placeres




Ir en camello hasta la cima
para hallarte cálida en tu tacto.
Tus cabriolas afloran la colina

con ramos de flores, un vino y un canto.

De repente
llega el momento,
el ataque.

De pasmarme en los tiempos que deslumbraron
las candelas de la polvorienta esperanza.

Impregnando también esta difunta alianza,
al suspiro de esos amores que se alejaron.

De repente
me miras.
No me reconoces
No me escuchas
No me escribes

Entre abucheos, bajo del camello.
Difamado, me acerco a tus mejillas.
Repugnas los ojos de este plebeyo,
y temes que estos te elijan.

Y charlamos con las cabezas cerradas,
con las bocas acuareladas de fríos.
Recordamos aquellas vagas andadas,
al paso de nuestros corazones mezquinos.

Tomo tu mano, se afloran las espinas;
de mis días y palabras sigues cansada.
Escalamos, hacía las cuevas cielinas,
siente el latir de una coraza malsana.

Ahora me preguntas ¿qué sigue?
No necesitamos guía.
Te coloco en una cinta de cine.
Se impregna una melodía.

Que de repente
me dice:
¿Podrán estas sensaciones
hacerme sentir los placeres
de un hombre normal?

                                           
     

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